Caminamos casi 9 km y poco más de 3 horas desde las afueras de Platanillo, a 1 hora 40 de Acapulco, hasta las pozas de El Chorro. Te cuento cómo es la ruta, cuánto se tarda, qué llevar y qué no salió como esperábamos.
Cuando los amigos de Jaguarundis me invitaron a una cascada de la que casi no hay fotos ni videos en internet, no lo pensé dos veces. Me dijeron que la gente del pueblo le llama El Chorro y que, cuando las nubes bajan, parece que el agua cae directo del cielo. Así que preparamos mochila, dron y lonche, y nos fuimos a Platanillo, en la sierra de Guerrero.
Cómo llegar a Platanillo desde Acapulco
Platanillo está aproximadamente a 1 hora 40 minutos de Acapulco en carro. El clima cambia muchísimo respecto al puerto: cuando llegamos estaba nublado y fresco, nada que ver con el calor de la costa. Ahí nos reunimos con el grupo, la gente aprovechó para echarse un lonchecito y conocimos a los guías locales, que son los que conocen el camino hacia la cascada.
La idea original era caminar todo desde el pueblo: los guías calculaban unos 8 km de ida y otros 8 de regreso, alrededor de 16 km en total. Al final una parte del trayecto la hicimos en cuatrimoto por un camino de terracería bastante maltratado, y la camioneta donde iba el resto del grupo ya no pudo avanzar. Desde ese punto, todos a pie.

La ruta: pinos, río y un camino histórico
Los primeros kilómetros son tranquilos. El camino es ancho, con árboles de pino y vegetación muy tupida, y gracias al cielo nublado casi no sudamos. A los 10 minutos llevábamos unos 500 metros y a los 27 minutos el guía nos dijo que lo más pesado de la primera parte ya había pasado. La pendiente más fuerte que encontramos en ese tramo fue corta.
A partir del kilómetro 1.7 el sendero se hace más estrecho y húmedo. Entra menos luz, la tierra está mojada y empiezas a escuchar el río. Hay que cruzar varios pasos de agua brincando entre piedras; yo llevaba botas impermeables y no tuve problema, pero con tenis normales seguramente te mojas los pies.
En el camino aprendimos cosas que no vienen en ninguna guía:
- Hay puntos donde puedes rellenar tu botella: los guías nos dijeron que el agua de esos manantiales se puede tomar.
- Nos enseñaron una planta llamada venenillo, que la gente de la zona todavía usa para curar heridas que no cicatrizan.
- Probamos el bejuco de agua: cortas la rama, la inclinas y sale agua fresca que la planta guarda por dentro.
- Pasamos por una zona llena de bambú joven, algo que no esperaba ver en esa parte de la sierra.
Uno de los guías nos contó que ese camino es muy antiguo y que por ahí pasaba Juan N. Álvarez, personaje clave en la historia de Guerrero. Caminar por un sendero que se usa desde hace tanto tiempo le da otro sabor a la ruta.

Tiempos y distancias reales
Como los propios pobladores no sabían exactamente cuántos kilómetros eran, fui midiendo con el reloj para que tú sepas a qué te enfrentas:
- 44 minutos: 2.4 km (aquí el camino empieza a bajar; ojo, eso significa subida al regreso)
- 1 hora 12 minutos: 3.8 km
- 1 hora 39 minutos: 5.5 km
- 2 horas 11 minutos: 6.8 km (aquí ya no pasan las cuatrimotos, solo caballos)
- 2 horas 39 minutos: 8 km
- Poco más de 3 horas: 8.9 km hasta las pozas
El último tramo es el más complicado. El sendero se cierra, hay partes donde prácticamente vas escalando entre rocas y todo está resbaloso. Los guías dijeron "15 minutos más" y fueron como 30, así que tómalo con calma.
La llegada: pozas cristalinas entre paredes de roca
El premio vale cada kilómetro. Llegas a un cañón de rocas enormes donde se forman varias pozas de agua cristalina, con caídas de agua que bajan por la pared. La más grande es perfecta para descansar, y varios compañeros del grupo se metieron a nadar.

Ahora, te soy honesto: no llegamos a la cascada principal. La que le da fama al lugar, la que "cae de las nubes", queda mucho más arriba. Subí el dron a unos 500 metros de altura y casi 2 km de distancia y aun así no la alcancé a ver. Según los guías, todo el conjunto de caídas de agua donde estábamos también se conoce como El Chorro, pero si vas con la idea de pararte al pie de la cascada grande, ve con expectativas realistas.
Comimos nuestros sándwiches aplastados (clásico de mochila), nos hidratamos bien y emprendimos el regreso, que se siente más pesado por las subidas.

Datos prácticos
- Punto de partida: Platanillo, Guerrero, a 1 h 40 min de Acapulco en carro.
- Distancia: alrededor de 8.9 km de ida desde donde empezamos a caminar (más si sales desde el pueblo).
- Tiempo: poco más de 3 horas de ida a paso tranquilo con grupo.
- Dificultad: media-alta. Los primeros kilómetros son fáciles; el final requiere trepar entre rocas.
- Guía: indispensable. No hay señalización y el último tramo no es obvio.
- Alternativas: parte del camino se puede hacer en cuatrimoto o a caballo hasta el km 6.8 aproximadamente.
- Clima: fresco y nublado en la sierra; el último tramo es húmedo y resbaloso.
Qué llevar
- Calzado con buen agarre, de preferencia impermeable (cruzas el río varias veces).
- Al menos 2 litros de agua por persona, aunque haya manantiales en el camino.
- Lonche y algo dulce para el regreso.
- Traje de baño o ropa de cambio si te quieres meter a las pozas.
- Bolsa para tu basura: no hay botes y el lugar está prácticamente intacto.
¿Vale la pena?
Sí, si te gusta caminar de verdad. No es un paseo de una hora, pero el camino es bonito todo el tiempo, aprendes de los guías y terminas en un lugar que muy poca gente ha visto. Gracias a Pedro y a todo el equipo de Jaguarundis por la invitación, y a los guías de Platanillo por llevarnos y regresarnos sanos y salvos. Si vas, respeta el lugar y apoya a la gente de la comunidad contratando a sus guías.
En el video de arriba puedes ver toda la ruta, las pozas y las tomas de dron.
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